martes, 13 de marzo de 2018


La Biología es la ciencia

de la vida su nombre se está conformado por las raíces griegas BIOS (vida) y logos (estudio o tratado). La biología se dedica al estudio de los seres vivos y todo lo que con ellos se relaciona.

Los seres vivos son sistemas muy complejos que se estudian desde múltiples aspectos. Dado el inmenso campo que cubre la biología, que abarca niveles de organización de complejidad tan diversa como pueden ser las moléculas y las poblaciones de organismos, son numerosas las ramas y las ciencias en que se divide todas ellas ligadas íntimamente entre sí, como derivaciones y proyecciones distintas de un único fenómeno: la vida.

Así la bioquímica se ocupa del estudio del nivel molecular (estructura y propiedades de las biomoléculas y sus interacciones metabolismo, etc.); la biofísica se interesa por la aplicación de los principios físicos de los seres vivos la citología se centra en la célula u sus orgánulos la histología estudia los tejidos o agrupaciones diferenciadas de células la organografía y la anatomía investigan la morfología de los organismos pluricelulares constituidos a su vez por distintos tejidos



También se encuentra la genética, que intenta comprender los mecanismo por los que se realiza la herencia biológica; la fisiología trata de elucidar el funcionamiento de los diversos componentes que se constituyen los organismos; la embriología estudia el desarrollo y diferenciación de los seres vivos; la microbiología se interesa por los microorganismos; la botánica por el mundo vegetal; la zoología, por el mundo animal; la ecología estudia las relaciones entre los organismos y su medio y las poblaciones entre sí y la etología se ocupa del comportamiento animal.

El término “biología” fue introducido en Alemania en 1800 y popularizado por el naturalista francés Jean Baptista de Lamarck con el fin de reunir en él un número creciente de disciplinas que se referían al estudio de las formas vivas. Sin embargo, el estudio de los seres vivos se encuentra desde las épocas más remotas (desde la antigua Grecia), el hombre siempre se ha sentido profundamente impresionado ante las manifestaciones de la vida.